Lunes, 20 Abril 2009Posted by kuroneko

Cada X semanas, en Cuarto Milenio (y en milenio 3 en la Ser) tratan temas que darían para horas y horas de debate y estudio. Ésta semana (concretamente ayer) tocaron un tema que a mí­, desde muy pequeño, me ha fascinado: La Robótica. Puedo decir que prácticamente desde que tengo uso de razón, sabí­a que la electrónica y la informática iban a formar parte activa de mi vida. Y así­ ha sido, en mayor o menor medida. Un poco por cabeza loca un poco por culpa de las matemáticas. Nunca pude cumplir mi sueño de ser ingeniero en esta materia. Pero ya sea como aficionado o por puro interés, año a año me acerco un poco más a este fascinante mundo.

(Cuarto Milenio Temporada 4 Programa 32: Robots)

La raza humana se siente siempre orgullosa de sus creaciones. El ser humano, inconformista por naturaleza, lucha por vencer la batalla de lo inevitable, la muerte. Y en ese camino largo y arduo, busca un compañero; un ser, ausente de las propiedades que hacen vulnerable al humano, capáz de aprender, y de mejorar con el tiempo, en definitiva; otro nivel de inteligencia, ¿carente de vida?, pues su nombre, Inteligencia Artificial denota ese significado despectivo, del que nos hacemos propietarios cuando damos vida, a un ser, mitad máquina, mitad código. Nadie sabe dónde está el límite en el que una máquina pasa de ser un simple esclavo (lavavajillas, microondas, ordenador…) a un ser vivo. Se dice que la palabra Robot, viene del checo robota en la wikipedia lo traducen como “trabajo” otros simplemente como “esclavo”.

Si juntamos unos cuantos de servomotores, otros tantos sensores externos (de tacto, térmicos, de distancia, de video, de sonido…), una apariencia ciertamente animal (humana o no) , una cpu (ya sea ordenador, microprocesador…), una unidad de almacenamiento de datos y un Sistema Operativo, capáz de aprender de las experiencias (véase PLEO, que cuando llega al borde de una mesa y percibe que hay una caida considerable, la segunda vez no vuelve a cometer el mismo error), ¿tenemos o no tenemos en nuestras manos un ser vivo?

Para mí­ la respuesta es clara: SI. Tenemos entre nuestras manos una nueva forma de vida capáz de asimilar datos a velocidades superiores a las de una mente humana, pero con el razonamiento de un niño de 5 años. Y es aquí­ dónde me vuelvo sobre el significado de robot. Esclavizar a una máquina con capacidad de sentir, de ser consciente; no respetarla, por el simple hecho de ser diferente (véase la pelí­cula de Spilberg IA) o simplemente, ordenarla hacer tareas que pongan en peligro su existencia; conlleva en sí­ mismo, un peligro de dimensiones inimaginables.

No estoy en contra ni del avance tecnológico, ni de la cibernética, todo lo contrario; he sido de los primeros en experimentar con ella (dado que tengo un Pleo) y posiblemente seré de los primeros en tener en mi casa el primer robot doméstico. Lo que de verdad me da miedo es cuando me pongo a pensar: si tratamos como tratamos al resto de animales fuera de nuestra especie (y que narices en nuestra propia especie también), sólo por ser distintos a nosotros; ¿que barbaridades haremos a seres creados con nuestras propias manos?¿aguantarán impasibles esos maltratos?¿se rebelarán?¿que ocurrirá entonces? con seres autónomos, más resistentes que nosotros, más inteligentes… Sin mencionar, que gran parte de estos avances en cibernética, están siendo aplicados ya por EEUU en sus guerras. Que en simulacros (como cuenta Santi en el video) hombres contra máquinas, las máquinas siempre salen ganando.

Que quizás, el día del juicio final, está mas cerca de lo que pensamos. De nosotros depende el futuro. De nosotros, aprender a respetar a las formas de vida que forman y formaran nuestro Planeta.

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